Constanza Galdames, estudiante de quinto año de Ingeniería Comercial en Economía, integra uno de los 12 equipos seleccionados para la etapa final del China-Latin America Youth Responding to Global Challenges – 2026 Poverty Alleviation Challenge, iniciativa que reúne a estudiantes de China y América Latina para desarrollar propuestas innovadoras frente a la pobreza multidimensional.
Constanza Galdames, estudiante de quinto año de Ingeniería Comercial en Economía de la Universidad de Santiago de Chile, fue seleccionada junto a su equipo como una de las 12 finalistas del China-Latin America Youth Responding to Global Challenges – 2026 Poverty Alleviation Challenge, programa internacional liderado por la Universidad de Tsinghua que promueve la colaboración entre jóvenes de China y América Latina.
La iniciativa reúne a estudiantes de universidades de China, Chile, Brasil y Perú para conformar equipos transnacionales y desarrollar soluciones frente a problemáticas vinculadas con la pobreza y el desarrollo. Tras la evaluación de más de un centenar de equipos internacionales, 12 propuestas avanzaron a la etapa final.
Constanza decidió participar al identificar una oportunidad para vincular distintos ámbitos de su interés. “Me llamó mucho la atención porque reunía áreas que me interesan: el desarrollo económico, la innovación aplicada a la reducción de la pobreza y una perspectiva internacional”, explica.
La estudiante se integró a un equipo conformado por representantes de Brasil, Perú, China y Chile. Junto a estudiantes de la Universidad Federal de Río de Janeiro, la Pontificia Universidad Católica del Perú y la Universidad de Tsinghua, desarrollaron Sino-Latam Streamline, una propuesta orientada a mejorar las cadenas logísticas de comunidades ribereñas de la Amazonía.
El proyecto aborda las dificultades que enfrentan familias productoras de açaí, castañas amazónicas y pirarucú debido a las limitaciones de infraestructura de refrigeración, transporte y conectividad, factores que generan importantes pérdidas económicas.
Frente a esta problemática, el equipo propone desarrollar un hub flotante alimentado por energía solar, que combine almacenamiento en frío, monitoreo ambiental, conectividad satelital y herramientas digitales para facilitar la comercialización directa con compradores institucionales. El objetivo es reducir las pérdidas posteriores a la cosecha, fortalecer la trazabilidad de los productos y contribuir al aumento de los ingresos de las comunidades productoras.
Dentro del equipo, Constanza estuvo a cargo del desarrollo de la estrategia financiera y económica de la propuesta. Su trabajo contempló el análisis de viabilidad económica, el modelo de inversión y los costos operacionales, además de proyecciones financieras, el análisis de la cadena de valor de los productos, el período de recuperación de la inversión, indicadores económicos y una estrategia de financiamiento vinculada al New Development Bank.
De esta forma, la estudiante pudo aplicar directamente conocimientos y herramientas adquiridos durante su formación en Economía. “Este tipo de experiencias representa una excelente oportunidad para aplicar herramientas aprendidas durante la formación universitaria a problemas reales con impacto social, económico y ambiental”, señala.
Para Constanza, avanzar a la etapa final representa un reconocimiento al trabajo desarrollado durante las semanas de preparación y a la colaboración entre estudiantes provenientes de distintos países y disciplinas. “Es un reconocimiento muy importante, tanto en lo personal como en lo académico. Competimos junto a más de un centenar de equipos internacionales y haber sido seleccionados entre los 12 finalistas demuestra el valor del trabajo colaborativo y del esfuerzo realizado”, destaca.
La experiencia también le ha permitido profundizar su interés por áreas vinculadas con la economía del desarrollo, la innovación y el ámbito internacional. “Trabajar con estudiantes de distintos países obliga a integrar conocimientos técnicos, habilidades de comunicación y distintas perspectivas culturales para construir soluciones más completas”, afirma.
Durante la siguiente etapa, los equipos participarán en mentorías internacionales y continuarán perfeccionando sus propuestas antes de la presentación final frente a un jurado internacional. “Esperamos seguir fortaleciendo la propuesta con la retroalimentación de los mentores y demostrar que nuestra iniciativa puede transformarse en una solución escalable para enfrentar problemas logísticos que afectan a comunidades vulnerables”, concluye.